LA FILARMÓNICA DE JALISCO

Por iniciativa del Maestro José Rolón, en el año de 1915,
un grupo de músicos jaliscienses comenzaron a ofrecer al público de Guadalajara, audiciones de cámara y sinfónicas, estableciendo el punto de partida para la que, en el futuro, sería la Orquesta Sinfónica de Guadalajara.
La Orquesta Sinfónica de Guadalajara tuvo como titulares a Leslie Hodge, Abel Eisemberg, Helmut Goldman, Eduardo Mata, Kenneth Klein, Hugo Jan Huss, Francisco Orozco. En 1988, la Orquesta Sinfónica de Guadalajara cambia de nombre, con lo que nace la Orquesta Filarmónica de Jalisco (OFJ) con la misión de que la actividad sinfónica se extienda a todo el Estado, teniendo como titulares a los maestros Manuel de Elías, Jvosé Guadalupe Flores, Guillermo Salvador y Luis Herrera de la Fuente, además de contar con directores invitados como Gloria Isabel Ramos Triano, György Vashegyi, Klauspeter Seibel, Johannes Wildner y Guido Maria Guida, entre otros.

Han participado con ella solistas de renombre internacional como Paul Badura-Skoda, Claudio Arrau, Jörg Demus, Henryck Szeryng, Nicanor Zabaleta, Plácido Domingo, Kurt Rydl, Alfred Brendel, Bernard Flavigny, Jean Pierre Rampal, Carlos Prieto, Narciso Yepez, Gary Karr, Rosa Torres Pardo, Jose María Gallardo del Rey, Ramón Vargas, Christopher Hinterhuber, Luciano Pavarotti, Ernst Ottensamer, Gergely Bogányi, Mariusz Patyra, Joaquín Achúcarro, Vladimir Viardo, Markus Groh, Lilya Zilberstein, Johannes Moser, Daniel Müller-Schott, Ingolf Turban, Jane Eaglen y Juan Diego Florez, entre otros.

A lo largo de su trayectoria una estricta disciplina, ha conformado una orquesta con la que se garantizan los estándares de excelencia que la orquesta requiere para la interpretación de las grandes partituras del repertorio sinfónico.

La OFJ debe ser entendida como un paso adelante en la consolidación de nuestra larga tradición orquestal; un legítimo esfuerzo que busca beneficiar a las mayorías y que se sitúa por encima de intereses de personas o de grupos. Una orquesta que mantiene un primer nivel competitivo al día en su programación, con bases estables para su progreso y cuya finalidad estará por encima de todo en servir al más alto propósito de su arte.